En los últimos años el término growth marketing se ha colado en muchas conversaciones sobre marketing digital, especialmente en el entorno de startups y empresas tecnológicas. No es una moda pasajera: responde a una necesidad muy concreta, crecer de forma constante y medible en mercados cada vez más competitivos.
Pero ¿qué es exactamente el growth marketing, en qué se diferencia del growth hacking y qué papel tiene el perfil de growth marketing manager dentro de una empresa?
Qué entendemos por growth marketing
El growth marketing o marketing de crecimiento, es un enfoque que combina datos, creatividad y experimentación continua para hacer crecer un negocio de forma sostenible.
No se queda solo en «conseguir más visitas» o «vender más es una campaña puntual». Trabaja todo el recorrido del usuario:
- Cómo llega (adquisición),
- Qué hace al principio (activación),
- Cuánto tiempo se queda (retención),
- Cuánto aporta a lo largo del tiempo (ingresos y valor de vida del cliente),
- Y se recomienda la marca a otras personas (recomendación).
Es un enfoque muy ligado al mundo SaaS y a las startups, donde retener usuarios y reducir la churn rate (tasa de cancelación) es tan importante como captar nuevos clientes. Sin una estrategia clara para activar, retener y fidelizar, el negocio se convierte en un «cubo con agujeros»: entra el tráfico, pero se va por el camino.
Growth marketing vs growth hacking: ¿son lo mismo?
Aunque suelen usarse como sinónimo, no son lo mismo. Podemos imaginarlo así:
- Growth marketing sería el corredor de maratón.
- Busca un crecimiento estable y sostenible.
- Trabaja con objetivos de medio y largo plazo.
- Se apoya en una estrategia clara, análisis de datos y mejora continua.
- Cuida la marca, la experiencia de cliente y la relación a largo plazo.
- Growth hacking sería el velocista.
- Quiere resultados rápidos y de alto impacto.
- Se centra en experimentos muy creativos y a menudo poco convencionales.
- Tiene una visión más táctica y de corto plazo.
- Suele buscar «hacks» que disparen el crecimiento en poco tiempo.
En la práctica, el growth hacking se entiende como una parte más agresiva y experimental dentro de una estrategia de growth marketing más amplia: tests rápidos, ideas virales, programas de recomendación muy potentes, etc., pero siempre integrados en un plan general.
El papel del growth marketing manager
El growth marketing manager es la persona responsable de que ese crecimiento no dependa de la intuición, sino de un método. Entre sis funciones habituales están:
- Definir objetivos de crecimiento claros y los KPI que van a medir el avance.
- Diseñar y ejecutar experimentos (tests A/B, cambios en funnels, nuevas creatividades, nuevos canales…).
- Analizar datos de tráfico, comportamiento de usuario y resultados de campañas para tomar decisiones.
- Coordinarse con producto, ventas y atención al cliente para que el mensaje, la oferta y la experiencia de usuario vayan alineados.
- Detectar oportunidades: nuevos canales, mejoras en el embudo, puntos de fricción donde se pierden usuarios…
- Trabajar la retención: automatizaciones de email, programas de fidelización, contenidos de valor, sistema de referidos, etc.
Es un perfil híbrido: entiende de marketing, sabe leer datos, se mueve bien en herramientas digitales y tiene mentalidad de prueba y error. No solo lanza campañas; construye un sistema para que la empresa crezca de forma más previsible.
Los pilares de una estrategia de growth marketing
Aunque cada empresa necesita su propio plan, casi todas las estrategias de growth marketing se apoya en algunos elementos comunes:
1. Datos antes que opiniones
El growth marketing parte de la analítica. Se definen métricas clave (captación, activación, retención, ingresos, recomendación) y se toman decisiones en función de lo que dicen los datos, no solo por «sensaciones».
2. Enfoque centrado en el cliente
No se trata solo de «traer más tráfico», sino de entender quién es el usuario, qué necesita, qué le frena y cómo podemos acompañarle mejor en cada etapa: desde que descubre la marca hasta que se convierte en cliente fiel.
3. Experimentación continua
El growth se apoya en iterar: lanza hipótesis, probar cambios, medir y decidir si se mantienen o se descartan. Esto puede aplicarse a:
- Páginas de aterrizaje.
- Creatividades y copys.
- Flujos de email.
- Mensajes y propuestas de valor.
- Formularios, procesos de alta, onboarding, etc.
4. Diversificación de canales
Depender de un solo canal (por ejemplo, solo tráfico de redes sociales o solo SEO) es arriesgado. El growth marketing combina diferentes vías: contenidos, SEO, social ads, email marketing, programas de referidos, afiliación, etc., en función de dónde esté realmente la audiencia.
5. Retención y valor de vida del cliente
Conseguir nuevos usuarios es caro. Por eso una parte clave del growth marketing está en hacer que los clientes actuales:
- Se queden más tiempo.
- Compren más.
- Y recomienden la marca.
Automatizaciones, contenido útil, soporte de calidad, programas de fidelización o beneficios por recomendación son herramientas habituales para aumentar esa retención.
Retos habituales del growth marketing
Este enfoque también tiene sus desafíos:
- Seguir el ritmo de un entorno que cambia rápido: nuevos canales, nuevas herramientas, cambios de algoritmo…
- Equilibrar las acciones orientadas al corto plazo (resultados ya) con la construcción de marca y sistemas a largo plazo.
- Gestionar grandes volúmenes de datos sin perderse en métricas irrelevantes.
- Hacer mucho con presupuestos ajustados, sobre todo en startups en etapas tempranas.
- Demostrar el ROI de las acciones en un entorno cada vez más competitivo.
Por eso el growth marketing requiere una mezcla de rigor analítico y flexibilidad: medir bien, pero también adaptarse rápido cuando algo deja de funcionar.
Por qué el growth marketing importa (aunque no seas una startup gigante)
Aunque este enfoque haya nacido al calor de empresas tecnológicas, sus principios son aplicables a casi cualquier negocio:
- Te obliga a conocer mejor a tu cliente.
- A medir lo que haces.
- A dejar de depender solo de campañas puntuales.
- Y a construir un sistema de crecimiento más estable.
En lugar de vivir a golpe de «campaña de rebajas» o de un anuncio que funciona durante un tiempo y luego se agota, el growth marketing propone otra cosa: entender el recorrido completo del usuario y optimizarlo paso a paso.
Cómo puede ayudarte Mares Virtuales con tu growth marketing
Si todo esto te suena bien pero no tienes claro por dónde empezar, no hace falta que lo hagas solo. En Mares Virtuales trabajamos estrategias de marketing digital orientadas a resultados: analizamos tus datos, definimos objetivos y diseñamos un plan de crecimiento adaptado a tu negocio.
Si quieres que te ayudemos a aplicar el growth marketing a tu proyecto, puedes contactar con nosotros a través de nuestra web: https://maresvirtuales.com/. Hablamos de tu caso concreto y vemos cómo podemos hacer crecer tu marca de forma sostenible.







