¿Te imaginas ganar dinero recomendando productos que no son tuyos, sin tener que gestionar stock, envíos, ni atención al cliente? Eso, en esencia, es el marketing de afiliación o affiliate marketing.
Se trata de una estrategia en la que una empresa (anunciante) recompensa a una persona o proyecto (afiliado) por cada venta, registro o acción que consiga a través de un enlace o código único. Es un modelo de «ganamos todos»: la marca vende más, el afiliado obtiene comisiones y el cliente descubre productos gracias a alguien en quien confía.
Qué es exactamente el marketing de afiliación
El marketing de afiliación es un sistema por el cual un afiliado cobra una comisión por promocionar los productos o servicios de otra empresa. El proceso, simplificado, es este:
- El afiliado se une a un programa de afiliados y obtiene un enlace o código único.
- Recomienda ese producto en su web, redes sociales, newsletter, canal de Youtube, etc.
- Un usuario hace clic en el enlace (o usa el código) y realiza una acción: compra, se registra, descarga algo…
- El sistema registra que esa acción viene del afiliado y le asigna una comisión.
Normalmente, el seguimiento se hace mediante cookies o parámetros en la URL que identifican quién ha recomendado el cliente.
Los tres actores del marketing de afiliación
En cualquier estrategia de afiliación siempre encontramos tres figuras:
- La empresa o anunciante: Es quien vende el producto o servicio y pone en marcha el programa de afiliados. Puede ser un ecommerce, una plataforma de cursos, una herramienta de software, una marca de ropa, etc.
- El afiliado: Es la persona o proyecto que recomienda el producto: un bloguero, un influencer, una web de reseñas, un medio digital, un comparador de precios… Su papel es generar confianza, atraer tráfico y motivar la acción.
- El consumidor: Es quien ve la recomendación, hace clic en el enlace de afiliado y acaba realizando la acción que genera la comisión (comprar, registrarse, descargarse algo, etc.).
Un punto importante: por transparencia, el afiliado debería dejar claro que cobra comisión si el usuario compra a través de su enlace.
Cómo se pagan las comisiones: modelos más habituales
No todos los programas de afiliación funcionan igual. Los modelos de retribución más comunes son:
- Pago por ventas (PPS, pay per sale): El más frecuente. El afiliado recibe un porcentaje del importe de la venta que se ha generado a través de su enlace.
- Pago por lead o cliente potencial (PPL, pay per lead): La comisión se genera cuando el usuario realiza una acción concreta: rellenar un formulario, solicitar una demo, registrarse en una prueba gratuita, descargarse un recurso, etc.
- Pago por clic (PPC, pay per click): El afiliado cobra en función de los clics que envía a la web del anunciante, independientemente de su luego hay compra o no. Es menos habitual, porque implica más riesgo para la empresa.
- Pago por instalación o acción específica: Muy usado en apps y software: se paga cada vez que el usuario instala una app, activa una cuenta, completa un determinado paso, etc.
Ventajas del marketing de afiliación
El affiliate marketing ha crecido tanto porque beneficia a todas las partes:
Para las empresas:
- Pagan solo cuando hay resultados (ventas, registros, descargas…).
- Llegan a nuevos públicos gracias a la audiencia de sus afiliados.
- Refuerzan su credibilidad cuando alguien de confianza recomienda sus productos.
- Pueden controlar los costes y medir con precisión el retorno.
Para los afiliados:
- Es una forma de generar ingresos pasivos: creas el contenido una vez y las comisiones pueden seguir llegando.
- No necesitas crear producto propio ni gestionar envíos o soporte.
- Puedes trabajar desde donde quieras y elegir los productos que encajan con tu comunidad.
- Te permite monetizar un blog, un canal de Youtube, una cuenta de redes sociales o una lista de correo.
Canales habituales para hacer marketing de afiliación
Los afiliados utilizan muchos formatos distintos para recomendar productos. Algunos de los más frecuentes son:
- Blogs y páginas web: Artículos de reseñas, comparativas («mejores herramientas para…») o guías prácticas donde se integran enlaces de afiliado de forma natural.
- Redes sociales e influencers: Publicaciones en Instagram, TikTok, Youtube o LinkedIn, stories con enlaces, reels mostrando el producto, directos donde se enseña cómo se usa, etc.
- Email marketing: Newsletters con recomendaciones de productos, lanzamientos especiales o recopilaciones de recursos con enlaces de afiliado.
- Microsites y páginas nicho: Sitios muy específicos sobre un tema concreto (por ejemplo, solo sobre mochilas de montaña o solo sobre un software determinado), optimizados para SEO y centrados en la conversión.
- Medios y grandes portales: Diarios digitales y webs de gran tráfico que integran enlaces de afiliado en artículos, rankings, secciones de compras, etc.
Cómo empezar en el marketing de afiliación
Para quien quiera iniciarse, el camino suele seguir estos pasos:
- Elegir un nicho y un público concreto: Cuanto más definido esté el tema, más fácil será crear contenido útil y atraer a personas interesadas. No es lo mismo «tecnología» que «herramientas para emprendedores que vender servicios online».
- Buscar programas de afiliados confiables: Pueden ser programas propios de cada marca (por ejemplo, herramientas SaaS, academias online, tiendas especializadas) o grandes redes de afiliación que reúnen a muchos anunciantes. Es clave revisar:
- Comisiones y condiciones de pago.
- Reputación de la empresa.
- Calidad real del producto.
- Crear una plataforma de contenido: Blog, canal de Youtube, perfil en redes, newsletter… Lo importante es aportar valor real: reseñas honestas, comparativas útiles, tutoriales, casos de uso, etc. El enlace de afiliado debe integrarse de forma natural, no como un simple «copia y pega» de publicidad.
- Cuidar la transparencia y la confianza: Avisar de que hay enlaces de afiliado, recomendar productos que encajen con tu audiencia y evitar promesas exageradas. En afiliación, la confianza lo es todo.
- Medir y optimizar: Revisar qué enlaces convierten mejor, qué contenidos generan más clics, desde qué canales llega el tráfico que compra… y ajustar en función de esos datos: mejorar titulares, probar otros productos, cambiar la ubicación de los enlaces, etc.
El marketing de afiliación se ha consolidado como una pieza clave del marketing digital porque permite algo muy potente: alinear los intereses de marcas, creadores y clientes. Las empresas pagan por resultados, los afiliados monetizan su contenido y los usuarios reciben recomendaciones más cercanas y relevantes.
Bien planteado, con productos de calidad, transparencia y contenido útil, puede convertirse en una fuente estable de ingresos para el afiliado y en un canal muy rentable para la empresa.
En Mares Virtuales te ayudamos a aterrizar todo esto en la práctica: desde definir tu estrategia de marketing de afiliación y elegir los programas más adecuados, hasta diseñar la web y las campañas que convierten.
Si quieres explorar si el affiliate marketing encaja en tu negocio o necesitas que te acompañemos paso a paso, contacta con nosotros y lo vemos juntos sin compromiso.







